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Santa
Inés de MontePulciano |
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Era como
una regla viva para todas. Ella, en compañía de
Margarita, que había sido su maestra y guía en la
vida monacal, dio comienzo a la fundación de un
convento que pronto llamaría la atención por la
irradiación de frutos de Santidad que de él se
desprenderían por toda aquella comarca. Fue el
célebre Convento de Proceno en el que a sus
dieciocho años ya fue nombrada Abadesa del mismo.
Durante este tiempo atendía a todo y a todos sin
sufrir mengua por ello su dedicación y entrega al
Señor. Sentía dejar al Señor por los hombres, pero
veía que ésta era su obligación y a ella se
entregaba de lleno. No parecía que fuera todavía
casi una joven por los ejemplos de madurez que a
todos daba. Se olvidaba de sí misma y se entregaba a
los cuidados que la obediencia le había
encomendado... |
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Como la
fama de Proceno se extendía de día en día, los
buenos hijos de Montepulciano quisieron que también
allí, en su pueblo natal, hiciera otra fundación
para que sirviera como de irradiación espiritual y
saneamiento de costumbres. |
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Cae
enferma, sufre mucho, sus monjas intentan procurarle
remedio con los baños termales cercanos. Pero el 20
de Abril de 1317 fallece. Tiene sólo cuarenta y tres
años. Obra milagros en aquella misma hora de su
muerte. |
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