|
|
|
San Juan
Crisóstomo |
|
|
|
|
|
Era un
verdadero comunicador. Hablaba de tal forma que todo
el mundo comprendía su mensaje. Su estilo era
directo, claro y vibrante, familiar y lírico. Tocaba
la fibra de los corazones. El año 398 fue elegido
obispo de Constantinopla, cargo en el que se
comportó como un pastor ejemplar, esforzándose por
llevar a cabo una estricta reforma de las costumbres
del clero y de los fieles. Su rectitud en proclamar
y defender la verdad le ganó muchos enemigos. |
|
La
oposición de la corte imperial y de los envidiosos
maquinaron acusaciones contra Él y lo llevaron dos
veces al destierro. Uno de sus enemigos, Theophilus,
Patriarca de Alejandría, se arrepintió antes de su
muerte. Otro enemigo era la emperadora Eudoxia.
Tuvo el consuelo de contar siempre con el apoyo del
Papa y llevó todas las tribulaciones con gran
valentía y fe. |
|
Acabado
por tantas miserias, murió en Comana, en el Ponto,
el día 14 de septiembre del año 407. Contribuyó en
gran manera, por su palabra y escritos, al
enriquecimiento de la doctrina cristiana, mereciendo
el apelativo de Crisóstomo, es decir, "Boca de oro".
|
|
De los
numerosos escritos del Santo recordamos un pequeño
volumen Sobre el Sacerdocio, que es una obra clásica
de la espiritualidad sacerdotal. |
|
|
|
 |
| |
 |
|
| |
|
|
|