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San José
Pignatelli |
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En 1774
Clemente XIV por petición de los reyes españoles
emitió un decreto suprimiendo la Compañía de Jesús;
como resultado del decreto, aproximadamente 23 mil
jesuitas fueron obligados a abandonar sus
respectivos conventos y monasterios. San José
Pignatelli junto con sus demás compañeros
obedecieron humildemente y durante los 20 años
siguientes soportaron pacientemente sufrimientos y
humillaciones. |
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Más
adelante, el Santo con permiso del Papa Pío VI se
afilió a los jesuitas que estaban en Rusia y con la
ayuda de ellos empezó a organizar a los jesuitas en
Italia. Conseguía vocaciones y mandaba los novicios
a Rusia para su formación y preparación. El jefe de
los jesuitas de Rusia lo nombró provincial de la
comunidad en Italia, y el Papa Pío VII aprobó ese
nombramiento. Así la comunidad empezaba a renacer
otra vez, aunque fuera a paso lento y en secreto. El
Santo oraba y trabajaba sin descanso por conseguir
que su Comunidad volviera a renacer, y en 1804 logró
con gran alegría que en el reino de Nápoles fuera
restablecida la congregación. Al poco tiempo y con
las generosas ayudas que le enviaban sus familiares
logró restablecer conventos jesuitas en Roma, en
Palermo, en Orvieto y en Cerdeña |
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A pocos
meses de conseguir la aprobación Pontificia y así
restablecer la Compañía de Jesús, el Padre José
falleció en 1811. Tres años después, libre del
destierro de Napoleón, el Papa Pío XI retorna a Roma
y decretó instituida la Compañía de Jesús en el mundo.
Los Jesuitas lo recuerdan con inmensa gratitud. |
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Fue
canonizado por Pío XII en 1954. |
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